jueves, 11 de febrero de 2016

Aburrirse es esencial para incentivar la creatividad (Alba Alonso Feijoo)




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 Imagen vía Shutterstock
  

Cuando nos aburrimos surgen multitud de ideas para evitar la monotonía, creamos nuevos mundos, proyectos, universos paralelos, aparece la curiosidad, la imaginación… Y no hay persona más creativa que un niño o una niña aburriéndose.



Alba Alonso Feijoo 

Alba Alonso Feijoo, educadora vocacional, docente en la escuela pública y doctoranda en la Universidad de Vigo. Es propulsora de la iniciativa RealKiddys que cree en una infancia creativa, donde la mente activa es la protagonista y el valor lúdico es innato.

 La escuela es clave en este proceso, pero también hay muchos detalles con los que podemos contribuir desde el entorno familiar:

Las comidas:
En casa: ¿y si de vez en cuando les dejamos escoger menú? Al llegar a cierta edad podríamos incluso ir dejándoles participar. Deberán investigar, preguntar, comprar, hacer… Fuera de casa: olvidémonos del menú infantil, normal que no quieran comer si solo tienen espaguetis, pizza o nuggets como opciones.

El cuento para dormir:

Un día a la semana podríamos pedirles que cambiaran la historia: que introdujesen algún personaje nuevo, que pusiesen otro final, incluso que creasen una historia nueva a partir de tres o cuatro palabras que les demos al azar.

El rincón de los proyectos:

 En cualquier hogar existen cosas por hacer y mejorar. Una idea fantástica es conseguir algún espacio en el mismo, para buscar soluciones a esos pequeños detalles. Por ejemplo, si alguien se da cuenta de que todos los días tropezamos con el felpudo de la entrada, ese será el reto.

A continuación todos los miembros de la familia, en diferentes momentos y días, irán poniendo posibles soluciones a través de post-its. Los más pequeños tienen una capacidad asombrosa de ver luz donde nosotros no podemos, nos sorprenderán.

La paga:

Dar una cantidad de dinero asignada cada semana no fomenta ni la creatividad, ni la cultura del esfuerzo; ganárselo sí. Pequeños trabajillos que encuentren para hacer por casa les proporcionará una paga realmente “merecida” y valorada.

Tarde en familia:

Que de vez en cuando organicen el plan del domingo. Un niño de 7 años tendrá que escoger sitio, horario, y actividad. Una chica de 13 podrá buscar en internet, marcar una ruta, reservar en un restaurante, planear una actividad…

 Estos son solo algunos ejemplos de cómo sí podemos participar fomentando esa creatividad desde la familia. No responsabilices solamente a la escuela o al entorno, y pregúntate primero si has puesto de tu parte en esa labor tan importante. Una infancia creativa es una infancia feliz, porque buscará las herramientas necesarias para conseguir aquello que desee.

FUENTE: Artículo completo en Educación 3.0

domingo, 6 de diciembre de 2015

LOS ERRORES QUE COMETEMOS LOS ESPAÑOLES AL HABLAR INGLÉS

Los españoles cometemos siempre los mismos fallos al hablar inglés, ¿por qué no hacemos nada para remediarlo?

Cómo identificar a un español hablando inglés:

1) ¿Por qué ponemos “es” donde no las hay?




Where are you from? - I am from Espain.

No lo podemos evitar: comemos sopa con una (E)spoon, hemos estado en United (E)States donde está prohibido (E)smoking en sitios públicos, hacemos mucho (E)small talk, nos gustan los (E)Smashing Pumpkins y aunque sepamos inglés, el (E)speaking lo llevamos un poco regular.

¿Sí o no? No hay nada que nos cueste más que una “ese líquida”, tenemos aversión a eliminar esa dichosa “e” que precede a cualquier palabra en inglés de sobra conocida que empiece por “s”+“consonante”. 

¿Por qué no nos Esforzamos un poco más?
Venga, repite conmigo, I am Spanish and I don’t like snakes.

2) Ja ja ja ja je ji jo ju

  

How are you?  
- Oh… I am so (J)happy!

La jota jamonera no hay quien nos la quite de la boca. En pocos idiomas se pronuncian tantas jotas como en el español. En inglés ese sonido NO existe, así que no sé por qué nos empeñamos en trasladar nuestras jotas a otro idioma que no las tiene.

Vamos, que a las dos de la tarde seguro que estás (J)hungry, que justo es el momento cuando te pones a ver a tu personaje favorito, (J)Homer Simpson, disfrutando de las vacaciones de verano aunque hace mucho (J)hot. Además, mientras ves la tele buscas un (J)hotel para quedarte en tu visita a (J)Houston, de menos de (J)hundred dollars la noche.

No nos engañemos, lo hacemos todos. Y es muy gracioso, porque los italianos hacen justo lo contrario, no pronuncian las haches en absoluto.
Una vez, una profesora muy sabia me dijo que para pronunciar la H en idiomas como el inglés o el alemán, lo que hay que hacer es juntar las manitas delante de la boca y darles aire, calentar las manos con las haches. Inténtalo, de verdad que no es tan (J)hard.

3) Como la hache en español, ¡muda!

 

 Hay algunas letras en inglés, como la hache en español, que NO se pronuncian. Sí, están ahí, las lees y las escribes y todos las vemos, pero NO se pronuncian. Te voy a dar un ejemplo clarito clarito:
Estoy enganchadísima a WaLking Dead.

Y ya no es que no se pronuncie, es que, si escuchamos a un angloparlante decir el nombre de la misma serie, nos quedaremos boquiabiertos.

Lo mismo nos pasa con el waLkie - taLkie, la chaLk de la pizarra, las Canary ISlands, el sanDwich que te comes los WeDnesdays y el musCle del brazo… es lo que tienen los foreiGn languages, I Know.

 4) Desde Bilbao hasta Balencia

 

 En español, sobre todo dependiendo de la zona de donde seamos, la diferencia entre la V y la B ha dejado de existir. En una conversación, nunca sabremos si llevas la baca del coche o si realmente tienes una superfurgoneta y vas a llevar una vaca de las que hacen “muuuu”. Ya no se distinguen, de forma hablada, las bayas de las vallas o Valencia de Balenciaga. Todo suena igual. Puede ser que en nuestro idioma no sea indispensable hacer esta diferenciación, pero en otros idiomas, como en el inglés, sí que lo es.

I lo(b)ve you (b)very much. My English le(b)vel is (b)very basic.

Y lo seguirá siendo, si no nos esforzamos por mejorar un poco… Just a bit!

 5) Yyyyyyesterday I said yyyyyes

 

 No hay que leer todo al pie de la letra. De hecho, como comentaban nuestros dos genios políglotas Matthew y Luca, hay que repetir lo que uno escucha como si fuéramos actores. Todo lo que nos podamos acercar a la pronunciación nativa mejorará nuestro conocimiento del idioma. Es más, aprender idiomas no se trata solo de conocer estructuras gramaticales y tiempos verbales, sino de ser capaz de repetir sonidos que no existen en nuestra lengua materna. Mira cómo cambian las palabras si empiezas a pronunciar la “y” como si fuera una “i”. Mucho más natural, ¿no crees?

Yellow - ielou
Young - ioung
Yoghourt - ioghourt
Yearbook - iearbook

 6) Para pedir silencio hay que hacer “¡Ssshhh!”



Tenemos un buen lío con la pronunciación de las “eses” en general. Cuando se trata de juntar la S con la H también optamos por el sonido más familiar, que viene a ser una “ese” normal. Fasion, astonis, going sopping…

Porque todos queremos ir a la Fas(h)ion Week, hemos hecho fotos con flas(h), hemos sufrido en algunas relations(h)ips y a veces nos damos el lujo de comer sus(h)i. Pero no nos olvidemos del sonidito que hacía la profesora cuando hablábamos en clase: “¡Ssshhhh!”. Es cuestión de mentalizarse y repetir.

Repite conmigo:
  • Speaking English is not very hard, if you know how! *

  Escrito por Cristina Gusano Sanz

viernes, 31 de julio de 2015

Aprender jugando: Little Smart Planet . App para apender inglés, lengua y matemáticas en Primaria

http://www.littlesmartplanet.com/

Juegos educativos para reforzar lo aprendido en clase

Little Smart Planet es una aplicación con 54 juegos educativos de lengua, matemáticas e inglés para niños de 1º a 6º de primaria, con los que podrán disfrutar jugando y a la vez reforzar no solo las materias curriculares sino también las competencias de forma divertida. 

¡Porque son juegos y no deberes!

La herramienta es muy útil tanto para educadores como para las familias. 

Puede utilizarse desde cualquier tableta, móvil o PC así como para cualquier sistema operativo iOS, Android o Windows. 
 
 Fomentan la SEGURIDAD,  CONTROL,  AUTONOMÍA y trabajan la INTELIGENCIA EMOCIONAL de los jugadores. El juego recompensa la perseverancia y, por medio del establecimiento de metas y retos, mejora la autoestima.

 Los padres y educadores tienen una plataforma de seguimiento y monitorización que les permite acceder en tiempo real a la evolución de los niños en el juego. Así mismo, posee  unos recursos didácticos para resolver dudas.

 http://www.littlesmartplanet.com/

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